Toda madre desea que su bebé se desarrolle y nazca de la manera más saludable posible. Para que eso suceda, es fundamental que ella se mantenga fuerte, sana y nutrida durante todas las etapas del embarazo. Sin embargo, lamentablemente no todas las mujeres consiguen dedicar la atención necesaria a su dieta. Son numerosos los motivos que pueden hacer que la gestante no logre consumir todos los nutrientes necesarios y es en ese momento cuando los polivitamínicos y suplementos entran en acción. Para ayudar a las embarazadas a mantener los niveles nutricionales adecuados para el desarrollo del bebé, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la suplementación con ácido fólico y sulfato ferroso para todas las gestantes, sobre todo aquellas que están en el primer trimestre. 
- ¿Qué es el ácido fólico?
- Ácido fólico en el embarazo
- Ácido fólico en la preconcepción
- Deficiencia de ácido fólico
- Beneficios de la suplementación de ácido fólico
¿Qué es el ácido fólico?
El ácido fólico es la forma sintética del folato, también conocido como Vitamina B9. Al ser una vitamina esencial (que no es producida por el cuerpo) su obtención solo puede hacerse a través de la alimentación. A pesar de estar presente en alimentos fácilmente disponibles y muy consumidos en Brasil, como los frijoles y el maíz tierno, muchas mujeres presentan deficiencia de ácido fólico, lo que causa una serie de consecuencias para la salud. El ácido fólico es necesario para la síntesis de purinas (bases del ADN) y de timidilato, una enzima que ayuda en la formación del ADN. Esto hace que el folato sea una sustancia esencial para la síntesis de ADN y ARN siendo un elemento fundamental en la formación de las hematíes (células sanguíneas) dentro de la médula ósea.
- actuar en la producción de material genético,
- producir células sanguíneas
- desarrollo de células cerebrales
- prevención de defectos en el tubo neural del feto
- crecimiento y desarrollo en la infancia
Ácido fólico en el embarazo
Durante el embarazo, nuestro cuerpo necesita realizar una serie de ajustes para proporcionar al bebé todo lo que necesita para crecer y desarrollarse saludablemente. Uno de estos ajustes es la necesidad de producir más sangre para que tanto la madre como el bebé tengan una cantidad suficiente en el organismo para abastecer todos los órganos. Por eso, durante el embarazo es necesario ingerir más ácido fólico de lo habitual, con el fin de que la producción de sangre aumente y nadie se quede sin recibir lo que necesita. Una dieta pobre en ácido fólico puede llevar a la aparición de anemia, aumentando los riesgos de que el bebé nazca prematuro, con bajo peso y/o anémico, además de otros problemas más graves dependiendo del grado y del tiempo de anemia de la madre.
Ácido fólico en la preconcepción
Aunque sea una vitamina extremadamente valiosa para las embarazadas, el ácido fólico es importante para todos los seres humanos, especialmente bebés y niños. Como mencionamos en el tema anterior, ayuda en una serie de funciones del organismo, la síntesis de ADN y ARN, producción de hematíes y desarrollo de las células cerebrales. Por este motivo, es muy importante que todas las personas mantengan buenos niveles de ácido fólico, ya que su deficiencia puede llevar a la anemia y otros problemas de salud. Vamos a destacar aquí la importancia de la suplementación para mujeres que están intentando quedarse embarazadas. En su directriz para la suplementación con ácido fólico y hierro para gestantes no anémicas, la OMS nos trae una información muy importante. La suplementación con ácido fólico antes de la concepción reduce en un 75% la probabilidad de que el bebé tenga defectos del tubo neural (columna y cerebro). Es decir, si estás buscando embarazo, tomar polivitamínicos a base de ácido fólico es comprobadamente beneficioso.
Deficiencia de ácido fólico
La deficiencia de ácido fólico es una deficiencia nutricional asociada a enfermedades crónicas no transmisibles, complicaciones en la gestación y enfermedades neurodegenerativas. Sus principales causas son el consumo insuficiente de alimentos ricos en folato, el alcoholismo o problemas en la absorción del nutriente. Los problemas de absorción normalmente están causados por la enfermedad celíaca (intolerancia al gluten) o por el uso de determinados medicamentos que interfieren en el metabolismo del ácido fólico. Para las embarazadas, la deficiencia de ácido fólico es aún más preocupante, ya que si no se revierte lo antes posible, puede provocar diversas complicaciones como preeclampsia, retraso del crecimiento uterino, hemorragia y en situaciones más graves, aborto espontáneo.
- diarrea
- sequedad, descamación y manchas blanquecinas en los labios
- inflamación o infección en la lengua y trastornos gastrointestinales
- cansancio
- irritabilidad
- anorexia
- pérdida de peso
- dolor de cabeza
- disnea (dificultad para respirar)
- palpitaciones
Ante la aparición y persistencia de uno o más de estos síntomas es fundamental buscar atención médica lo antes posible. Para las embarazadas, la orientación de un profesional es aún más importante para garantizar la salud de la madre y del bebé.
IMPORTANTE: Durante la gestación, los síntomas listados pueden indicar otros problemas además de la deficiencia de ácido fólico, como preeclampsia, diabetes gestacional, restricción de crecimiento fetal, etc. Así que si estás embarazada y sientes cualquiera de estos síntomas por más de 24h, busca atención médica inmediatamente.
Diagnóstico Los síntomas son señales que el cuerpo nos da de que algo no va bien y necesita ser investigado. Por este motivo, solo la aparición de uno o más de ellos no significa que tengas deficiencia de ácido fólico. Para tener un diagnóstico preciso y poder tratar el problema correctamente, debes buscar atención médica e iniciar una investigación.
Beneficios de la suplementación de ácido fólico
El ácido fólico es una vitamina que se encuentra fácilmente en los alimentos, sin embargo, a pesar de esta facilidad, muchas personas sufren por su falta en la dieta. Ya sea por cuestiones de gustos personales, económicas o prácticas, la realidad es que estamos consumiendo menos ácido fólico de lo que deberíamos. Para solucionar estas situaciones, se recomienda la suplementación con polivitamínicos.
- Espina bífida: Es el defecto en la formación de la columna y/o médula, que puede llevar a problemas en el habla, locomoción, respiración y daños neurológicos, como la hidrocefalia (acumulación de líquido en el cráneo). En casos de espina bífida, si el diagnóstico se realiza durante el control prenatal, existe la opción de cirugía intrauterina para minimizar los síntomas.
- Anencefalia: Es la más grave de todos los DTN, ocurre cuando el tejido cerebral no se desarrolla correctamente. En estos casos, lamentablemente la supervivencia es inviable. Este es uno de los pocos casos donde el aborto legal en cualquier semana de gestación está permitido, ya que no existen posibilidades de que el feto nazca con vida.
- Malformación de Chiari: Es una malformación que ocurre en la unión del cráneo con la columna en la cual parte del cerebro (cerebelo) entra en el canal vertebral. Dependiendo del tipo (I, II o III) el grado de invasión varía, así como sus consecuencias.














