¿Quién nunca ha optado por hacer una dieta para perder peso, verdad? La búsqueda por un cuerpo perfecto hace que muchas personas busquen la dieta ideal para ayudar a conseguir el peso tan soñado. Hoy en día, hay una gran variedad de dietas. Sin embargo, algunas de ellas son conocidas no sólo por la posibilidad de perder peso, sino también por la variedad de nutrientes de los alimentos que las componen. Todo lo que comemos influye en nuestro organismo, ¡y lo mismo sucede con la fertilidad! La cantidad de nutrientes que ingerimos a diario puede aumentar o disminuir las probabilidades de concebir y, por ello, prestar atención a la dieta que seguimos es un paso importante para quienes desean quedar embarazadas. Una dieta pobre en nutrientes, además de poder hacer que subas o bajes de peso, también puede dificultar tus posibilidades de quedar embarazada, ya que el cuerpo es una orquesta perfecta que necesita estar en sintonía para que todas sus funciones se realicen bien. Y hablando de dietas que contienen una gran cantidad de nutrientes, la dieta mediterránea es una de las más conocidas. Nació en Europa, cerca del mar Mediterráneo (¡de ahí su nombre!). Se la ha considerado uno de los patrones alimenticios más saludables del mundo. ¿Y sabes por qué?
Bueno, para empezar, es necesario saber qué es la dieta mediterránea. Se caracteriza por su abundancia de alimentos frescos y naturales, mínimamente procesados. Además, hay un gran consumo de aceite de oliva, siendo esta una de las principales fuentes de grasa. Los productos lácteos, es decir, los que contienen leche, deben consumirse con moderación, así como la carne roja. Los frutos secos y semillas también forman parte de esta dieta. Y, por supuesto, un buen vino para acompañar es más que bienvenido, debiendo ser tomado en cantidades moderadas. Al ser una dieta que nació cerca del mar, el consumo de pescado es alto, y el resultado de la combinación de todos estos alimentos es el aporte de los nutrientes necesarios para el mantenimiento de nuestro cuerpo, preservando las funciones básicas y también las reproductivas. En la dieta mediterránea no hay lugar para frituras ni alimentos industrializados, predominando las ensaladas y comidas frescas.
Beneficios de la dieta mediterránea
Los beneficios de esta dieta son estudiados en todo el mundo. Debido a todos los nutrientes que implica su consumo, la expectativa de vida de los habitantes de los países donde se adopta la dieta mediterránea es alta y, por eso, también se ha convertido en una elección en otras regiones. Para el corazón, la dieta mediterránea presenta resultados muy positivos. Gracias al consumo de alimentos más frescos y la reducción del consumo de grasas trans y ultraprocesadas, los niveles de LDL – el colesterol bueno – son altísimos, mientras que los niveles de HDL – el colesterol malo – son bastante bajos. Así, se previenen enfermedades cardiovasculares ya que se ingieren todos los nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del corazón. Para la fertilidad, la dieta mediterránea contribuye debido a su combinación de poca proteína animal con mucha proteína vegetal, además del consumo de fibra. Un estudio realizado en 2010 señala que la dieta mediterránea está asociada con altos índices de concepción incluso en mujeres de mayor edad. Además, hay estudios que señalan que son más altas las tasas de éxito en mujeres que pasan por tratamientos de fertilidad y que siguen esta dieta. Un estudio realizado en 2018 mostró resultados positivos en mujeres que siguieron la dieta mediterránea durante seis meses antes de someterse a un tratamiento de fertilidad. Ellas tuvieron un aumento significativo en la posibilidad de quedar embarazadas en comparación con mujeres que no siguieron dicha dieta.
Principales nutrientes que componen la dieta
- Omega-3: presente principalmente en los pescados, el omega-3 tiene un papel importante en el ciclo menstrual y en el desarrollo de los óvulos.
- Vitamina D: esta vitamina regula los niveles de progesterona y estrógeno, posibilitando también un ciclo menstrual regular, lo que aumenta las probabilidades de concebir.
- Selenio: este antioxidante ayuda a controlar el colesterol en el organismo y actúa en el desarrollo de los folículos.
- Zinc: una ingesta adecuada de zinc ayudará en las primeras etapas del desarrollo del óvulo, mejorando la división celular y, así, las posibilidades de ser fecundado.
- Ácido fólico: disminuye el riesgo de malformaciones en el bebé, así como problemas que pueden surgir durante el embarazo, como preeclampsia y parto prematuro.
Una dieta que ofrezca una gran variedad de nutrientes impactará positivamente en el cuerpo y, en consecuencia, en tu fertilidad. Por eso, consumir alimentos que sean saludables y que sean ricos en vitaminas y nutrientes es un paso importante para conseguir ese tan esperado positivo. Aunque la dieta mediterránea no sea tu elección, lo recomendable es que realices una elección de alimentos que contribuyan al mantenimiento de tu salud y también a aumentar las posibilidades de concebir. ¡Toma buenas decisiones y buena suerte! Consejo importante: Para las parejas que intentan concebir un bebé, lo ideal es que mantengan una alimentación rica en vitaminas y minerales, sin embargo, sabemos que el día a día puede hacerlo difícil. Por eso, se recomienda que la pareja tome multivitamínicos que repongan todos los nutrientes y vitaminas necesarios. Famivita tiene una línea de productos elaborados especialmente para este fin. Conócelos mejor aquí. Consulta también: Vitamina para la Lactancia – ¿Cuáles Puedo Tomar?







