Cuando tienes un hijo recién nacido, cada día surgen nuevas dudas, especialmente para las madres primerizas. Es muy común no saber cómo lidiar con los diferentes tipos de problemas que aparecen, ya que este también es un proceso de aprendizaje para ti. Aunque existen muchos libros, sitios web y vídeos que hablan sobre los diversos temas relacionados con los bebés, siempre es bueno contar con la mayor cantidad de información posible de fuentes confiables para aclarar tus dudas y que te sientas segura para enfrentar las situaciones, principalmente después de llegar a casa desde la maternidad. Una de las grandes dudas que generalmente surgen es: “¿mi leche materna es suficiente?” Bueno, existen muchas respuestas para este tipo de pregunta y es precisamente por eso que hoy vamos a ayudarte a entender mejor todo lo que necesitas saber sobre tu leche materna y sobre la alimentación de tu bebé.

¿Cómo se produce la leche materna?

La leche materna comienza a producirse en células llamadas alvéolos, estimuladas por la progesterona y el estrógeno. Después, la leche pasa por los conductos galactóforos o ductos, formados por las glándulas mamarias, que aumentan de tamaño, también estimulados por hormonas, hasta llegar a los pechos.
Los conductos son cerca de nueve pequeños tubitos que forman una especie de “duchita” por donde la leche pasa a través de los pezones y llega al bebé. Debido a esa estimulación, los pechos de una mujer tienden a crecer durante el embarazo.
Sin embargo, es importante resaltar que el tamaño de los pechos o de los pezones no interfiere en absoluto en lo referente a la producción de leche materna ni a la lactancia de un bebé.
Una curiosidad es que el cuerpo de la mujer prepara todo este sistema de lactancia hasta el segundo trimestre de embarazo, lo que significa que puede amamantar incluso con un bebé prematuro; una excelente noticia.

¿Mi bebé está mamando lo suficiente?

Ahora que ya entendiste cómo funciona la producción de la leche materna, puedes comprender mejor si tu bebé está mamando lo suficiente y cuáles son los problemas que pueden solucionarse si la respuesta es no. Mostraremos cuáles son las señales positivas y negativas para aclararte de mejor manera si este problema está o no relacionado con tu producción de leche.

Señales positivas

Si el bebé hace pis constantemente, eso es señal de que está mamando lo suficiente para alimentarse bien. Es muy común que los recién nacidos necesiten cambiar de pañal 5 o incluso más veces al día.
La caca, por su parte, no es un indicativo de la lactancia, es decir, la cantidad que produce no tiene relación directa con cuánta leche ingiere el bebé, ya que existen otros factores, como su peso.
Y hablando de peso, este también es otro factor que indica si el bebé está o no mamando lo suficiente. Cuando el bebé está ganando peso adecuadamente, esa es otra señal de que su alimentación se está realizando correctamente.
Pero presta atención, pues es muy común que el bebé pierda entre un 10% y un 15% de su peso tras el nacimiento. Ese peso se recupera dentro de los primeros 15 días de vida y es a partir de ese periodo que el aumento de peso debe ser considerado para saber si el bebé está mamando bien o no.

Señales negativas

Algunas de las señales negativas son exactamente lo contrario de las que mencionamos arriba, es decir, si el bebé hace poco pis o no gana suficiente peso. Además de estos dos, otra señal clara de que el bebé no está mamando lo suficiente es cuando no se muestra saciado.
Cuando el bebé ya mamó lo suficiente, suele soltar el pecho de la madre y dormirse rápidamente, pero cuando eso no ocurre, suele estar irritable, llorando mucho y presenta dificultad para dormir. Presta atención a estas señales para estar segura de si tu bebé está o no mamando lo suficiente.

¿Cuándo buscar ayuda?

Una mujer debe buscar ayuda profesional cuando percibe que se está viendo afectada de alguna manera o que su bebé está siendo afectado por la falta de producción de leche. En esos casos, un médico podrá indicar cuál es la mejor alternativa, que puede variar de un caso a otro.
Lo más importante es que resuelvas ese problema y no interrumpas la lactancia de tu hijo, ya que ese proceso es importante no solo para su nutrición, sino por la relación de cariño que se crea entre madre e hijo en ese momento.
bebe mamando

Principales problemas con la lactancia

Los problemas durante la lactancia no son raros, pero deben tratarse de manera seria para que esto no genere problemas en la alimentación del bebé. Por eso hemos separado los principales problemas con la lactancia y te mostramos cuáles son las mejores formas de solucionarlos. Algunos de los principales problemas son:

  • Mal agarre
  • Estrés
  • Leche acumulada/empedrada

Mal agarre

El mal agarre interfiere directamente en la producción de leche materna y puede causar diversos malestares para la madre, como dolor en los pechos y pezones agrietados. El bebé debe meter el pezón entero en la boca, dejando la punta lo más cerca posible de su garganta.
Cuando agarra solamente con la punta de la boca, provoca que la leche salga mal del pecho de la madre, ya que las glándulas correctas no están siendo estimuladas. Eso altera la producción de leche, la alimentación del bebé y también la salud de la madre.

Estrés

El estrés es otro factor que influye directamente en la lactancia. Una mujer que no tiene su salud mental al día puede acabar trasladando esto a su producción de leche materna, lo que genera otros tipos de problemas para ella, además de, obviamente, causar varios problemas al bebé.

Leche empedrada/acumulada

Pechos doloridos, muy rojos y duros pueden indicar que la leche está acumulada o empedrada. Este también es un problema común y que puede resolverse de distintas maneras. Generalmente ocurre porque tu cuerpo está produciendo demasiada leche y no necesariamente significa que tu bebé no esté mamando lo suficiente.
Algunas de las alternativas para resolver este problema pueden ser almacenar tu leche en biberones, masajes en la zona, compresas frías para aliviar el dolor o incluso una extracción manual, donde te quitas la leche para desecharla.

¿Cómo estimular la producción de leche?

Existen algunos consejos que pueden ayudar a que tu producción de leche aumente y no necesites usar otro método alternativo para alimentar a tu bebé. Algunos de estos consejos son:

  • Amamanta lo antes posible después del parto
  • Descansa siempre que sea posible
  • Cuanto más amamantes, más tu cuerpo se estimula a producir leche
  • Cambia de pecho solo cuando el primero esté vacío
  • Bebe mucha agua

Estas pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia a la hora de alimentar a tu bebé, para que gane peso y crezca de forma saludable. La lactancia no significa solo alimentar a tu bebé, también es un momento de extrema conexión de la madre con su hijo. Un momento de cariño y afecto que necesita ser valorado y tomado en serio por todos.
La pregunta “¿mi leche materna es suficiente?” Suele surgir en muchas madres y, como ya hemos comentado, la respuesta a esto estará en la forma en que te relacionas con tu bebé, en tus condiciones de salud y en las condiciones de salud de él también.
Ten siempre en mente que tú también necesitas estar bien para que tu bebé tenga una buena vida y una buena alimentación, y si es necesario, usar un polivitamínico adecuado para esta fase de lactancia. Es el caso de FamiGesta que puedes encontrar aquí. Así es como se va construyendo una nueva vida, con el cuidado de la madre y el cariño necesario para que él crezca bien.

Consulta también: ¿Por qué la leche materna es tan importante?

Foto: 102Messmanos